Invasión
Me entrego a tu boca, húmeda, rojiza y cálida, en el momento en que tu lengua bucea junto a la mía, sedientas de sed, ávidas de besos, segregando veneno.
Mis dedos resbalan por tu cuerpo frágil, dibujando con gemidos un submundo afín a nuestros deseos. Y me invades dulcemente, confundiendo la inocencia que mi mirada expone, con tus caricias, perdiéndote en mi, escrutando cada movimiento que realizas a escondidas de mi corazón.
Desgarrándome, llevándome al cielo, sintiéndote...
0 comentarios