Blogia

Amaru

Es comencen a provar els avions per dissabte, Red Bull Air Race.

Es comencen a provar els avions per dissabte, Red Bull Air Race.

Dissabte dia  de maig de 2006, es realitzarà a Barcelona, a la Nova Mar Bella.

Els entrenaments van començar ahir, dia 2 de maig. Els cels estaven atapeïts, però no pels núvols, sinó per una gran quantitat d’avions que volaven sobre les platges de Barcelona, preparant camps d’aterratge i enlairament.

La competició a realitzar, comptarà amb 14 pilots professionals, que hauran de recórrer 1,4 quilòmetres i solcat amb portes inflables de 18 metres d'altura i 14 d'ample. Les avionetes pesen 650 quilos, tenen una potència de 350 cavalls i els seus pilots suporten forces de fins a 12 vegades la de la gravetat. Hauran de passar tots els obstacles realitzant piruetes i voltes arribant gairebé als 400 quilòmetres per hora.

Aquesta és la primera vegada que Barcelona acull a aquest tipus de carrera, la fórmula 1 de l’aire, com diuen alguns, que es podrà anar seguint des de les platges de Bogatell i de la Nova Icària.

La Red Bull Air Race encara s’ha de disputar a altres ciutats d’arreu del món, entre d’altres, Berlín, Sant Petersburg, Istanbul, Budapest, Perth i tres ciutats sense concretar d’Estats Units i Gran Bretanya.

Te busco

Me hice unas alas hace tiempo, cuando se me empezaron a romper los sueños. Decidí engarzarlos usando una hebra de brillos plateados que hilé del empacho de realidad y rutina que se acumulaba debajo de la cama, usando la rueca que me encontré paseando por las nubes.

Las uso tanto que no les da tiempo a acumular polvo. Me escapo con ellas a menudo, saltando desde la ventana de mi dormitorio. Nadie me ve, porque en las ciudades nadie mira hacia arriba. Empiezo a batirlas con fuerza, y cada uno de aquellos sueños se infla y me hace subir hasta que se apagan los ruidos de la ciudad.

Es entonces cuando ellas toman su rumbo propio, embarcándome en una aventura que es cada vez distinta. A veces me llevan al estudio donde esculpo a un David de ojos tiernos. O me sientan en el embarcadero de una isla a escribirle poemas al amor que me dejó el cuerpo oliendo a ti. Me sueltan en un velero perdido en un océano desconocido o me dejan naufragar en una isla donde no falta de nada.

Mis alas tienen también sueños con tu nombre, que me llevan a mundos donde eres el modelo de mi Romeo, el timonel de mi velero y el Viernes de mi naufragio, porque tú no podías faltar en mi isla. Que me sientan a tu lado en el teatro y el café o en las callejuelas paseando de tu brazo. Me llevan volando a una cama deshecha donde me desperezo y beso tu piel y siento tu olor.

Por eso no me encuentras. Porque me he ido volando a buscarte.

xugu&krip

Carretera hacia el cielo

Carretera hacia el cielo

Poco a poco, voy sintiéndome prisionera de la suavidad de tu piel.

Dibujo en ella figuras imposibles, caminos invisibles y líneas circulares que terminan por rodearme.

Creando un mapa inexistente voy adentrándome en ese país que me subyuga y amordaza.

Mis manos, temerosas, toman vida.

Nerviosa, totalmente arrebatada, siento vértigo. Vértigo al perder la estabilidad que me mantiene cuerda, vértigo al sentir mi cuerpo sacudido una y otra vez, vértigo al tener todos mis sentidos concentrados en mis dedos, que arden insaciables.

Caprichosos, se alimentan con tu respiración, excesivamente seductora.

Y, de repente, tus manos en mis labios sacándome de quicio.

El comedor convertido en manicomio, la demencia se apodera de mi cuerpo y mi cordura.

Bendita locura.

El espacio se anula y desaparece. Tus labios demasiado cerca.

Mis dedos sintiéndose esclavos de tu provocación, terminan por perder un control que, en realidad, nunca tuvieron y por caer rendidos ante tu incitante presencia.

Se abre una puerta a un mundo en el que me siento misteriosamente bien y no puedo más que volver. Volver a tus labios, límite del bien y del mal.

No pudiendo escoger más que una autopista de única dirección me entrego sin lucha.

Tú

¿Por qué te amo?, me pregunto muchas veces y nunca encuentro la respuesta acertada.

Tal vez sea porque eres tú, sólo tú, quién despierta innumerables y maravillosas sensaciones en mí; porque eres tú, sólo tú, el único que consigue acelerar mi corazón de tal manera que, a veces, pienso que estallará, como una máquina sometida a demasiada presión; porque eres tú, sólo tú, con tus besos, quien enciende esa hoguera en mi vientre, que solamente tú puedes apagar con tu propio fuego.

O porque eres tú, sólo tú, quién logra que mi razón desvaríe y el universo desaparezca, cuando tú, sólo tú, te fundes en mí de esa forma maravillosa que solamente tú puedes lograr. Pero puede que sea porque eres tú, y sólo tú, el único que capta mis mensajes antes de haberlos pronunciado, como si nuestras mentes estuvieran unidas por invisibles hilos telegráficos. O porque seas tú y sólo tú, quién desfallece cuando yo desfallezco, envueltos en la misma bruma, atrapados por el mismo frenesí.

Incluso puede ser que tú, únicamente tú, eres capaz de atravesar mis barreras, de hacerme reír cuando estoy triste, de calmarme cuando estoy furiosa, de relajarme cuando estoy tensa, porque tú, únicamente tú, conoces mis últimos pensamientos, mis mayores ilusiones, mis más íntimos secretos, porque tú, únicamente tú, eres mi amigo, mi compañero, mi cómplice, mi amante.

Aunque, tal vez, sólo sea porque eres tú, solamente tú, el único que me llena de alegría en cuanto te miro. Porque tú, solamente tú, haces que las lágrimas fluyan a mis ojos cuando estás triste. Porque tú, solamente tú, tienes esos ojos claros de mirar tierno y esa boca maravillosa que no puedo dejar de besar cuando te tengo cerca. Porque tú, solamente tú, posees ese cuerpo al que no me canso de abrazar, constituyendo mi meta, mi refugio y mi mayor anhelo. Porque eres tú, únicamente tú, el que me hace sentir necesitada, amada, deseada.

Aunque podría ser sencillamente porque tú, sólo tú, eres, y siempre serás, parte de mi vida. Porque tú, sólo tú, me elegiste; y a ti, sólo a ti, yo elegí.

No acierto a comprender realmente la causa. Tal vez sea, simplemente, que eres tú... maravillosa y enteramente TÚ.

Teamo

Teamo

Teamo y no está mal escrito.

Teamo porque lo escribiste así (¿por error?) y me pareció tener sentido.

Te amo es distancia; con nuestro teamo estamos enlazados.

Te amo es un suelo partido en dos... con nuestro teamo no nos caeremos.

Teamo porque nunca podrá borrarte nadie dentro de mi, amor, todavía amor... porque, entre tú y yo, el olvido no cabe.

Culpable

Culpable

Soy víctima de tu amor, de la ternura que me regalas.

Soy cómplice de tu querer, de la felicidad que siento.

Soy culpable de amarte, no puedo resistirme, confieso que te quiero.

Tus ojos

Tus ojos

¡Has vuelto!

Pensaba solamente escribir eso, pero, de repente, me he acordado de tus ojos, así que me voy a dedicar sólo a pensar en ellos. Cada parte de tu ser se mereciera un siglo, pero a merced del límite, admito que tus ojos tendrán al menos todo un día.

Tus ojos se esparcen en mi pecho. Encuentro tu mirada atenta y pareciera que me estás mirando el alma y desde ese espacio tan mío, me invitas a verte de igual modo.

Me pierdo y te pierdes, y notarás que los minutos se divierten en amenizarse junto a nosotros. Cuando, desubicada en retóricas, empiezo a tener sed de ternura, sólo basta mirarte a los ojos para saciar mis adentros con el cariño que ellos evocan.

Tus ojos, esos que con mi desatino quizás una lágrima derramen, no tienen más que buscar los míos para que entiendan lo que acaso las palabras y los gestos no pueden transmitir. Mis ojos no te mienten, tus ojos te delatan.

Tus ojos, la ventana al alma. Como si el mundo entero pudiera caber en ellos...

Por Amor

Estos días he estado ciega sin tus ojos y he descendido entre piedras sin tu mano.

He vuelto los ojos con el convencimiento de encontrarme con los tuyos, pero no estabas, y yo, a tientas, tropezaba en las esquinas del recuerdo...

Tropezaba con las mañanas luminosas y con el perfume del jazmín, pero tú no estabas.

Entonces una voz me preguntó cómo podía estar esperando a alguien que da tan poco...

Por amor, contesto, por amor solamente...

Atrapada

Atrapada

Como siempre que vuelvo de tu mundo, pienso que no existe en el universo tiempo que alcance para decirte lo que siento.

Necesitaría que me expliques, amor, qué debo hacer para volver a ser yo sin ti, qué para apagar tanto deseo, qué para odiar este querer.

A ti, que con tu sola compañía me enciendes o me apagas, te pido que me digas, si no tengo tu silencio a mi lado, ¿para que quiero mi voz?, ¿qué debo hacer con mis manos, si no puedo tocar tu piel?, ¿para qué usar mi libertad si sólo quiero estar atrapada en tu confusión?

Por favor, no cierres los ojos que me pierdo; no dejes de respirarme cerca, que vivo por tu aire; no te lleves lejos tus ideas que sin ellas ya no pienso.

Desde que te conozco, eclipsas todo lo que me rodea, y las más bellas cosas son sólo sombras al lado de tu hermosura.

Frío

Frío

Miro mis manos, estas manos que dicen que son las mías, y no puedo reconocerlas. Ellas han sido capaces de albergar tu mundo cuando se desmoronaba, fueron tu cobijo, haciéndote huir del miedo y del dolor de tu realidad, cuando atrapado, sin esperanzas, llegaste pidiendo auxilio y mis delgados dedos se convirtieron en tu casa y en tu paz. Las sigo mirando y no lo entiendo, emitían luz para tus ojos oscurecidos, eran pilares donde te sujetabas y ahora... Las miro de nuevo, están frías, pálidas, sin vida.... vuelve a mí pronto, mis manos se apagan sin las tuyas.

Quizá

Quizá

Quizá sea el agotamiento, pero no dejo de dibujarte en mi mente: Tus labios, tu cuello, tus manos...

Quizá sea la debilidad, pero no dejo de pensar en ti... En tu figura y en tu suave piel.

Quizá sea el cansancio, o quizá sólo te quiera. Y quizá es por la melancolía. O quizá sólo esté loca.

Y quizá te odio tanto, que quizá te amo, o quizá no es más que la tristeza de estar sola.

Quizá sea la fatiga que trae el no dormir por contemplarte...

O quizá sea la nostalgia de que vuelvas a mi lado. Sí, no es más que la añoranza de no estar en tus brazos.

Invasión

Invasión

Me entrego a tu boca, húmeda, rojiza y cálida, en el momento en que tu lengua bucea junto a la mía, sedientas de sed, ávidas de besos, segregando veneno.

Mis dedos resbalan por tu cuerpo frágil, dibujando con gemidos un submundo afín a nuestros deseos. Y me invades dulcemente, confundiendo la inocencia que mi mirada expone, con tus caricias, perdiéndote en mi, escrutando cada movimiento que realizas a escondidas de mi corazón.

Desgarrándome, llevándome al cielo, sintiéndote...

Sin palabras

Sin palabras

Qué decirte hoy... si todo lo que pienso eres tú con voz de ternura.

Qué escribirte hoy... si tu amor en mi alma es fuego que consume mi existencia.

Qué susurrarte hoy... si mi amor está anclado en lo más profundo de tu corazón.

Pide un deseo

Pide un deseo

Te echo de menos cuando llego a casa y pienso que quisiera estar contigo dando paseos sin tiempo, mientras te cuento historias de amor que invento para verte sonreír otra vez.

Te echo de menos cuando sé que estoy invitada a una cena y sólo quisiera que fueras tú mi sola compañía quien me espera, y llegar y sentarme enfrente de ti y detenerme a contemplarte entre la luz del vino y la medianoche, sabiendo que miro a quien convirtió mi vida en un horizonte inmenso y sin límites.

Y cuando ya, en la cena, me sirven y sonríen, no veo a quienes me rodean, porque viajo con el pensamiento hasta tu nombre, que suena tan bien cuando lo repito una y un millón de veces en un silencio suave que sólo yo escucho.

Y tampoco escucho lo que me dicen, porque no tengo más espacio que para repetir, silenciosamente, dos palabras, te amo, que no se esfuman sino cuando empiezo a desnudarme, antes de acostarme, y pienso si mi cuerpo, todavía joven, es joven y se resiste a envejecer para ti en la esperanza de que sólo alguna vez, por un instante efímero, decidas prestarme, sin prisas, tu corazón amado y amante, y junto con tu corazón, tu cuerpo, orilla, puerto, muelle, acantilado, que en largo suspiro me lleva donde vaya y me encarcela.

Te echo de menos cuando salgo al balcón, invadido de tormenta, y mientras miro los árboles, no veo las ramas de los sauces bailando frenéticas de pasión ante el viento seductor que las arremolina, sino tu cuerpo desnudo y tu respiración agitada, abordados del reflejo de la noche, donde nos ocultamos juntos, y logro encender tu cuerpo como fuegos de fin de año, y, entonces, ya no importa si el temporal deshace la vida, el universo y las estrellas, porque yo estoy contigo y ya no necesito que me concedan otro deseo.

Caricias

Caricias

Dos cuerpos bajo un mismo abrigo. La mano de uno de ellos recorriendo la mano del otro, de arriba a abajo. A pesar del ruido, sólo escucho el sonido de las manos... y el de nuestro corazón, muy parecido al sonido de una ola que nace a lo lejos y que estalla en la orilla de mi espalda.

A veces parece como si quisiera coger un salvavidas, pero, en realidad, quiero ahogarme en ti.

No duele

No duele

No duele... acaricia. Es la dulce sensación de estar tendida sobre pétalos de rosas. Un suave perfume llena mi mente entorpeciendo los sentidos. La frescura de estos días volando en los brazos del viento que me lleva a un lugar desconocido. Se siente cálido, se siente real... Una ternura realmente especial. No queda lugar para el desconcierto, el temor o la incertidumbre. No... hoy no duele el amor...

Pensando en ti

Pensando en ti

Aquí y ahora. Con tanto tiempo vacío, desocupado, frío, solitario, pienso... luego, no existo.

Aquí y ahora, en esta parte del planeta, donde no ocurre nada, donde sólo el vuelo de una mariposa rompe el silencio... pienso en ti... pienso.

Se busca

Se busca

He perdido un beso de mi boca, lo busco mientras mis lágrimas consuelan a mis labios, acariciándolos. Lo he perdido...

El beso era liviano y frágil.

Lo busco, pero es inútil, porque se fue, en una loca carrera, para morir en tus labios.

Fuego

Ven, te espero sobre la alfombra, frente a la chimenea de tantas charlas, abrazos y besos, para celebrarnos en nuestro pequeño mundo sin normas, allá donde habitan nuestros deseos.

Nos encenderemos de besos, mientras caen sordas las ropas sobre la alfombra.

Dentro de mí, abrazado, latiente, desatarás la furia, la gloria, nuestros espasmos. El viento agitará fuerte nuestro bosque y se quemará, entre los árboles, una última esperanza de tregua.

Dormitaremos, siendo tu pecho mi almohada, y el fuego se volverá azul al pronunciar tu nombre. Danzarán las llamas sobre los troncos imitando mis caricias: es el crimen de ser felices juntos.