Susurro de amor
En noches como hoy, imagino que me hago pequeñita, que mi cuerpo se reduce al tamaño de un meñique... Entonces, me voy corriendo hasta tu cama y escalo a través de tu mano; te recorro despacito, para no despertarte, me meto en tus sábanas y camino por los huequitos que forma tu colchón cuando duermes, hasta que logro llegar hasta tu oreja, donde me pongo a pensar cuál es la mejor forma de decirte al oído cuanto te quiero, para que mañana, al despertarte, me cuentes que soñaste conmigo.
0 comentarios